Paula Milano- Psicóloga general sanitaria M-43545 Psicóloga U.B.A (Universidad de Bs As)
Psicoterapeuta corporal. Terapeuta EMDR. Online y presencial- Madrid

Formación académica

Licenciatura en psicología y humanidades (1994–1998)
U.B.A. – Universidad de Buenos Aires, Argentina
Diploma de honor


Formación complementaria

Terapias y formación clínica

*Terapeuta EMDR – Niveles I y II (2024)
Formación realizada en el Instituto Español de EMDR .

*Análisis bioenergético (2013–2018)
Formación completa en la Asociación de Análisis Bioenergético de Madrid (AABM).
Pendiente de certificación.

Seminarios, talleres y especializaciones

*Seminario internacional sobre trastorno límite de la personalidad (2025)
Dictado por Peter FONAGY.
Colegio oficial de psicología.

*Entrenamiento intensivo en mindfulness (junio 2024)
por Guido Pablo KORMAN y Ana Carolina MURAVCHIK Universidad de Buenos Aires.

*Curso de interpretación del dibujo infantil (octubre 2022)
U.A.T.A.E.

*Taller de arteterapia (2023)

Por Elvira DEL RIO.

*Taller Anatomía para terapeutas (2018)

Pedro de Antolín

 

Nací en Argentina, con una melancolía italiana metida en los huesos como una herencia que insistió en instalarse.  

 

En el Buenos Aires que recuerdo, la nostalgia era parte del mobiliario con el que nacías: se respiraba, se masticaba, se pegaba a las paredes.

 

Leer me salvó la vida como un salvavidas en la tormenta, como la existencia de sombra fresca en un sofoco. Leer me salvó la vida: me salvó de las noches largas, me salvó de los días huecos, me salvó de mí misma cuando estaba descubriendo a mi manera, a tripular el ser que quería ser.

 

Para llegar hasta aquí —a donde estoy, cómo vivo y cómo trabajo—  decisiones correctas e incorrectas se hicieron sistema. Hubo elecciones conscientes y otras hechas en momentos de ceguera. Ninguna sola explica nada. Todas juntas, sí.

 

Me atraviesa un amor mastondóntico por los animales, es axial en mi. Desde niña han sido una patria que nunca me traicionó.Plenos de verdades, de miradas sin juicio y ternura sin promesas, abrieron rincones de mi alma que ni sabía que tenía. Sin ellos, no sé si hubiese aguantado la intemperie de estar viva.

 

Estudié Psicología en la Universidad de Buenos Aires, en una ciudad que por entonces respiraba psicoanálisis como si fuera humo de tabaco en un café de madrugada. 

Ahí empezó la historia que hoy sigo escribiendo: escuchar lo oculto detrás de las palabras, decodificar lo que alguien dice cuando calla.

 

Estudié Psicología tratando de desatar mis propios nudos, con la esperanza —y el impulso que me atraviesa— de ayudar a otr@s a hacer lo mismo. Tengo la convicción de que cuando alguien te acompaña de verdad, el mundo deja de doler tanto.

 

 

Me fui de Argentina en un momento vital en el que quedarme me daba más miedo que irme. Una noche después de muchos días crucé el océano y llegué a España. Lo que durante años fue valentía, hoy lo veo como un acto de brutal y absoluta inconciencia. 

Durante un tiempo me perdí en oficios ajenos, como quien toma desvíos para no enfrentarse todavía con lo que no se siente preparad@.  Y pasado un tiempo volví a la psicología,  y cuando volví lo hice porque experimenté yo misma una terapia  psicocorporal. Ahí entendí que la historia de una persona no solo se cuenta en frases: también se escribe en sus músculos, en la tensión de sus hombros, en el aire que retiene antes de hablar.

 

 

Después llegaron otras formaciones,  porque creo que quienes trabajamos con el sufrimiento debemos seguir acumulando llaves para abrir puertas. Ya que no hay dos puertas iguales: lo que para mí es un umbral sencillo, para otras personas puede ser una pared.

 

Para poder acompañar a una persona que sufre primero hay que conocerla con todo lo que trae puesto. Trabajo con cuerpos, con historias encarnadas, creecias preexistentes a la propia existencia, exploro las narrativas  las memorias y las percepciones.  

 

No vendo ni ofrezco soluciones instantáneas. Lo que propongo es un viaje, un proceso. Caminaremos junt@s, abriremos cajones que huelen a encierro, prenderemos luces en rincones donde sol@ no te animás a entrar. Y ahí, en medio del polvo y los fantasmas, podrá reaparecer esa versión tuya que no tiene que pedir permiso para respirar.

 

Trabajo con seres sentipensantes, como decía Galeano: carnes que sienten, cabezas que piensan, pieles que recuerdan,   

Trabajo y vivo con la terquedad de querer dejar el escenario en el que actúo menos sucio, menos cruel, menos jodido de lo que me lo encontré.

 

Propongo construir jardines propios y entrelazarlos con otros, para compartir su sombra, su perfume y su calma. Que aprendamos a habitar la belleza que espera del otro lado del miedo. Y que encendamos, aceptando su temblor, todas las luces posibles de este planeta

"Paula es una excelente profesional, desde el minuto uno que empecé a trabajar con ella me hizo sentir en calma. Siempre respetando mis tiempos y mi momento vital con una sensibilidad enorme. Y es que, si tengo que destacar algo de ella, es que no es solo es una gran psicóloga sino una gran humana, que además de ver al paciente ve a la persona. Trabajar con ella me ha aportado grandes herramientas para conocerme, entenderme y cuidarme. Sin duda, ha sido un apoyo fundamental en mi proceso, y estoy profundamente agradecida por todo lo que me ha aportado a nivel personal y emocional."
Ana A.P
"Paula hace de la terapia un viaje emocional sin juicios, en el que siempre está presente con cercanía, calma, cariño y mucho respeto."
Gemma V.O
"El trabajo corporal me ayudó a entender cosas que no podía poner en palabras."
Carlos Torres